9 de enero de 2009

El Juncal: su gente y su cultura

Foto: María José Casco

Ella es Shirley, una pequeña juncaleña de 10 años. Es nativa propia de la zona como sus antecesores. Alrededor de su barrio o caserío vive con su gran familia (sus tíos, primos, abuelos...) Una de las grandes razones para no cambiarse de casa nunca, pues en cada camino que ella va siempre se encuentra con cualquier familiar. Shirley comenta que el Valle tiene dos bellezas únicas: sus hermosos paisajes, y su gente alegre.
El Juncal se caracteriza por ser una zona tranquila libre de inseguridad. "Aquí nadie roba a nadie. Todos podemos tener las puertas abiertas, sin candado y no pasa nada", comenta Nidia Carabalí, madre de Shirley. Sin embargo,considera que el Juncal también se destaca por ser una población pobre. La mayoría de la población (el 60%) se dedica a la agricultura, el 20% al comercio y el otro 20% a otras actividades.
Nidia es una de las personas que se dedica a la agricultura. Junto con su hija Jessi trabajan los fines de semana en el mercado de Calderón. Viajen 3 horas desde el Juncal hasta el mercado para empezar a vender. Consideran que la plata no alcanza, pero saben que el cariño y el trabajo en conjunto mantendrá siempre unida a su familia.
Aunque muchas veces Nidia no tiene el dinero suficiente para aportar a la familia, siempre tiene el buen humor para seguir trabajando. Desde las 7 de la mañana deja la cama para empezar a arreglar la casa. Trabajo que reparte con su familia. El buen sol, permite que la ropa se seque breve. Y así, mientras Shirley limpia la cocina, Jessi arregla los cuartos, Nidia termina de lavar la ropa.
Su desayuno es un vaso de jugo con un pan, y la música bomba son sus serenatas para terminar el trabajo en casa. Al terminar descansan un poco y se preparan para cualquier baile que se presente en los caseríos.
No cabe duda que el Juncal muestra las expresiones de la cultura negra como son las manifestaciones populares religiosas de Navidad, Semana Santa y las fiestas del Carnaval. Los niños desde temprana edad, conocen la música bomba y bailan con gran entusiasmo desde que la escuchan. Cuando el Carnaval se acerca todos agarran sus bombas de agua, harina, huevos y corren al río Valle del Chota.

El río que siempre los vera crecer, cruza también por la zona del Juncal. Ahí el agua fría es parte de los juegos de los niños y de la lavandería de las mujeres.

Mojarse en el río, caminar por sus orillas, andar en caballo, detenerse en las hostelerías o escalar una montaña son sus variadas ofertas para quienes quieren recrearse. Sin embargo, no hay que olvidarse de la gastronomía muy típica de la zona. Los ovos, la fritada y el arroz con guandunga son uno de los platos más solicitados por los turistas que visitan el lugar.

La agricultura es parte de la economía principal del Juncal. A está producción se dedican el 60% de la población; el 20%, al comercio y el restante 20% a otras actividades.

Esta foto muestra la planta de agua potable que se filtra y se purifica antes de llegar a la población de El Juncal. Alberto Carabalí es uno de los trabajadores con 14 años de experiencia. Al momento se encuentra cuidando el lugar para regular el transcurso del agua por los cubos de purificación de agua.

1 comentario:

  1. tienes un gran blog, yo quiero estudiar periodismo, tengo 17 años, y ese es mi deseo. Parece que tenmos perspectivas algo parecidas por lo menos. Te invito a pasar y opinar de lo que escribo en mi blogs. Un abrazo. http://yosoydeabajo.blogspot.com/

    ResponderEliminar